
Nuestro cerebro posee 12 000 millones de células que conservan los recuerdos,
qué cantidad de recuerdos se conservan ? ¿Pueden
desaparecer ?
El Doctor Wilder Peinfield, neurocirujano de la Universidad de Montreal, en
1951 comenzó a aportar pruebas apasionantes, al realizar experimentos con
pacientes enfermos de epilepsia. Los experimentos consistían en tocar la corteza
temporal del cerebro del paciente con una débil corriente transmitida a través
de una sonda galvánica.
Una de las conclusiones más importantes, fue que el electrodo evocaba un solo
recuerdo concreto, y no una mezcla de recuerdos.
Lo más sorprendente es que se registran con detalle no sólo los acontecimientos
pasados, sino también los sentimientos asociados a esos acontecimientos. De
modo que es imposible evocar a un recuerdo sin hacerlo también con el sentimiento.
De esto se concluyó :
1. Que el cerebro funciona como una grabadora de alta fidelidad.
2. Los sentimientos asociados con experiencias pasadas se graban también unidos
inextricablemente a esas experiencias.
3. Esas experiencias grabadas y los sentimientos a ellas asociados pueden
ser reproducidos hoy de manera tan vivida como cuando ocurrieron, y aportan
muchos de los datos que determinan la naturaleza de las transacciones
de hoy. No sólo recuerdo cómo me sentía, sino que en este momento siento de
la misma manera.
Por otra parte, es evidente que no existía una unidad básica para el estudio
y la observación, esta unidad recibe el nombre de transacción,
ó conciliación. Si se encuentran 2 personas, tarde o temprano una de ellas
hablará ó dará cualquier otra indicación de reconocer la presencia de las
demás. A eso se llama estímulo conciliatorio ó transaccional. Otra persona
dirá ó hará algo relacionado en cierto modo con el estímulo, algo que llamaremos
respuesta conciliatoria ó transaccional.
El AT es el método de examinar esa transacción
ó conciliación en la cual "Yo te hago algo a ti, y tú me haces algo a mí en
respuesta" y en determinar qué parte del individuo de naturaleza múltiple
entra en juego.
Su principal creador fue el El Dr. Eric Berne (1910-1970)
,
quien organizó una serie de reuniones de formación con el nombre de Seminarios
de Psiquiatria Social de San Francisco, California, donde compartió, y entre
los participantes desarrollaron los primeros conceptos y aplicaciones del
Análisis Transaccional. Más tarde, al desarrollarse la teoría, el grupo adoptó
el nombre de Seminario de Análisis Transaccional de San Francisco.
LA PRIMERA ETAPA DEL AT
De todos es conocida la formación teórica del Dr.
Berne quien al no ser admitido dentro del elitista círculo psicoanalítico
norteamericano, decidió por su cuenta interpretar los fenómenos y procesos
del comportamiento humano en elementos claramente comprensibles a través de
un primer artículo.
Habiendo fundamentado éste, tanto en sus observaciones clínicas como también
en su conocimiento bastante profundo de la teoría Psicoanalítica, dando como
resultado una nueva visión para el análisis de la personalidad y la genial
creación de las figuras más conocidas dentro del AT: el
Padre, el Adulto y el Niño.
Este primer trabajo es el punto de partida para el inicio del famoso Grupo
de San Francisco en donde se desarrollan los elementos esenciales para desarrollar
el análisis de la personalidad y sus implicaciones de vida.
En este momento el AT mantenía aún la visión de sus principios Psicoanalíticos,
creando para su explicación varios tipos de análisis fundamentados en los
procesos de:
Análisis de las Transacciones
Análisis de los Juegos
Análisis de la estructuración del tiempo
Análisis de los Argumentos
Tal estructura daría la pauta para que clientes - colegas tan ahora famosos
como: Fannita English, Muriel
James y Claude Steiner entre
otros, formaran su primera base conceptual, lo que posteriormente daría la
pauta para un movimiento que el propio Dr. Berne
nunca imaginó.
Como observadores externos podemos mencionar, que lo más importante de esta
primera temporada se relaciona de una forma directa en la utilización de todo
el bagaje conceptual de Berne en el desarrollo de un nuevo modelo flexible,
dinámico y comprensible que dio como resultado el AT.
Esta primera época también evoca la creación de los primeros espacios de un
enfoque hasta ese momento terapéutico, a través de los primeros libros del
Dr. Berne : "Juegos en que participamos" para
mencionar el más conocido o "Que dice usted después de decir hola" que quedara
inconcluso después de su muerte, mismos que permitieron que el gran público
tuviera conocimiento de las "raíces" conceptuales del AT y esto despertara
interés por su comprensión y difusión.
En este corto análisis esta primera etapa del AT concluye con el fallecimiento
de Berne y deja como legado un grupo
de facilitadores desarrollados bajo su propia tutela y un público ávido de
conocimiento sobre los primeros planteamientos del AT.
Un AT que fue desarrollando una cultura propia, que incluso definió un lenguaje
que en su contexto permitiría que el terapeuta y sus clientes tuvieran una
interacción mucho más profunda y centrada en los procesos emocionales y más
importante que esto que el propio cliente entendiera.
LA SEGUNDA ETAPA DEL AT
A raíz del fallecimiento de Berne, el
Grupo de San Francisco se consolidó e impulsó la teoría desarrollando líderes
que actuaron como agentes de difusión del AT, inicialmente en los Estados
Unidos de Norte América y Canadá y posteriormente en Latinoamérica.
Esta segunda etapa del AT se caracterizó por estar en mucha sintonía con los
cambios sociales y políticos de la época, de tal suerte que surgieron una
infinidad de libros, revistas e investigaciones en donde se mencionaba con
mucha frecuencia la conceptualización del AT principalmente orientado al desarrollo
humano, el cambio y la apertura de pensamiento.
Esta circunstancia particular hace que esta época esté marcada por el principio
de Holismo e Integración que ha permitido que el AT demuestre tanta flexibilidad
como efectividad hasta la fecha.
En esta línea de pensamiento la aplicación del AT se vió vinculada a corrientes
tan diversas como la Gestalt, la Psiquiatría Radical, Hipnosis, algunas líneas
Conductistas, las técnicas Corporales, la Biodanza y las corrientes administrativas
relacionadas al Manejo de conflictos o la Negociación para mencionar a algunas
cuantas.
Tales aplicaciones consolidaron el movimiento AT hasta volverlo una corriente
mundial, lo que generó un grupo de profesionales que constantemente presentaran
propuestas innovadoras para la solución de problemas en sus distintos campos
de actuación.
Nombres como: Goulding, Claude Steiner,
Schift, Fannita English, Muriel
James, Dorothy Jongeward para mencionar unos cuantos de la escuela Norteamericana
o Paredes, Crema, Shinyashiki, Da Rocha, Fructuoso, Tapia, el argentino Roberto
Kertez, el mexicano Octavio
Rivas, Induni, para mencionar a algunos de sus principales exponentes.
Tales aproximaciones generaron corrientes dentro del movimiento Transaccional,
que vinieron a enriquecer el bagaje teórico y práctico del AT, creando conceptos
como: Reparentalización, Redecisión, Reestructuración y Proceso, Rebusques
y otros.
Como parte de este desarrollo la corriente latinoamericana creó el concepto
de los 10 Instrumentos del AT, sistematizando
en forma muy eficiente el contexto de esta valiosa información en unidades
practicas y aplicables.
Al mismo tiempo dió la pauta para desarollar procesos formativos en los niveles
101, 202 y 303 que marcaron la ruta de carrera para los transaccionalistas
como también las especialidades que los profesionales Psicólogos y de otras
áreas podía cursar en sus países de origen.
No obstante la "facilidad" de aplicación del AT dió lugar a un sin fin de
abusos desde la manipulación de las relaciones interpersonales hasta la mezcla
de la teoría Transaccional con corrientes de dudosa credibilidad que rallaron
en el exhibicionismo y simplismo hasta la charlataneria.
Parte de este simplismo fue la propia interpretación que diferentes autores
le dieron a la teoría hasta reducirla al esquema más básico en su presentación.
De tal suerte que esto nos lleva a encontrar libros de texto en donde simplemente
se menciona al AT como los tres estados del Yo,
y en algunos casos con diagramas nada convencionales que manifestaban su uso.
En algunos otros casos el "lenguaje" propio del AT se transformó en una forma
de hacer señalamientos personales sin importar la ética o el respecto a las
otras personas. Para el gran público el AT se convirtió en algo no solamente
simple sino aplicable a "casi todo" que hubiera podido ser muy bueno en una
situación de responsabilidad y consecuencia pero que en la circunstancia real
solamente creó desprestigio y mala imagen para esta corriente.
Desafortunadamente los detractores del AT aprovecharon esta circunstancia
para señalar el AT y sus procesos como "poco serios" o "científicamente no
sustentables" siendo esto años después (para desagrado de los mismos) desacreditado
por cuerpos colegiados alrededor del mundo.
En este contexto el AT completa su segunda época que deja como mayor beneficio
una teoría que ha servido para procesos de cambio de comportamiento y desarrollo
no sólo a las personas sino a las sociedades en general.
Los instrumentos del AT